Entrar en el juego,
jugar al azar.
jugar a cazar.
Cazar(me), cazar(te), cazar(nos).
Acostarse lleno,
despertarse vacío.
Vaciarse poco a poco,
para que no se den cuenta.
Hablar de pupila a pupila,
de cerebro a cerebro,
nunca de boca a boca.
(Lo esencial es invisible,
¿ser esencial?
ser invisible)
Sonreír lo máximo posible,
de oreja a oreja,
de mentira a mentira,
de vacío a vacío,
de rutina a rutina.
Sonreír lo máximo posible,
hasta que sangre.
Sangrar a oscuras,
sangrar de madrugada.
Sangrar a escondidas,
nadie ha de ver el óxido,
nadie ha de ver la herida.
Lo más importante,
es que la combustión se dé bajo la piel.
Tratar de arreglar cualquier defecto externo,
cuando el problema en realidad,
esté dentro.
Y cuando todo el odio,
todo lo callado,
todo el óxido acumulado,
haya hecho metástasis,
y haya infectado cada centímetro del cuerpo,
ha de infectarse a las demás personas.
Es fundamental que el contagio sea siempre hacia la persona equivocada.
La persona equivocada es la persona correcta.
La persona correcta ha de sentirse como la persona equivocada.
Ha de conseguirse que se infecte sin darse cuenta.
Por último es esencial autocompadecerse.
Porque uno no tiene la culpa de haber infectado a los demás.
Porque uno no tiene la culpa de estar enfermo.
Porque uno no tiene la culpa de haber sido la persona equivocada.
(¿o sí?)
(D)Efectos secundarios:
Por el momento se desconoce una cura para la Enfermedad.
La Enfermedad no tiene un nombre
tiene muchos,
cada uno le da el suyo.
La Enfermedad en ocasiones podría llegar a ser crónica,
e incluso hasta mortal.
Algunos dejan que acabe con ellos.